Barbarie-pensar con otros

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Marte no es para melancólicos




Con la mirada al frente, puedo llegar a creer que nada ha cambiado.

Veo hileras rectas de naranjos y eucaliptos altos, campos interminables de soja y maíz hasta donde la vista alcanza.


Junto a los reactores, las colonias de propagación comienzan a prosperar.

Tal vez el año próximo las abejas sustituyan a los robots en la polinización de los cultivos experimentales. PPVH-N1: Proceso Prioritario de Viabilidad Habitacional-Nivel 1.


Así, con la mirada al frente, es como si estuviera en casa, jugando en el patio trasero frente a los maizales, ante la llanura inmensa y su silencio indescifrable marcando las fronteras del mundo posible. Qué podía haber entonces más allá de aquel horizonte cortado a cuchillo. Nada. O el abismo.


Cierro los ojos y el espejismo se rompe. Faltan los espantapájaros crucificados y roídos que rondaban mis pesadillas. Falta el olor de los campos. Y el viento. Sobre todo, falta el viento.

Si levanto la vista, sé que todo ha cambiado. La cúpula dibuja en su circunferencia la realidad precisa del mundo posible. Más allá de ese horizonte circular está la zona de descompresión. Después nada. O el abismo.


Antes de partir, veía un punto recorriendo el cielo estrellado según las estaciones. Todas las noches humanas tienen puntos cruzando la elipse nocturna de sus ambiciones. Y el que ahora sigo, en la distancia, no es azul.


Las abejas zumban junto a los reactores. Saben que el propósito de su vida es el trabajo, la disciplina jerárquica y la colaboración. Un mandato genético que no entiende de espacios ni horizontes.


La temperatura constante y el ruido monótono de las colmenas y los reactores parecen advertir que no hay retorno. Que Marte no es para melancólicos y que partir fue siempre una excusa para algún día regresar.


En el módulo K5, las noches de los sábados oscurecen la cúpula y hay cine comunitario. Cerveza y whisky destilados con la cebada rubia de los cultivos experimentales del área 6. Casi todos preferimos las películas violentas. Viejos clásicos y westerns ridículos con tipos cayendo muertos desde los tejados, mucha sangre, tiros, caballos y pistolas. Quizá algún día lleguen aquí los caballos. De momento, para la colonización lo prioritario es que prosperen las abejas. Esta noche en el módulo K5 repiten ‘Para volver hemos venido’. Termina mal. Y esa es una buena excusa para emborracharse.

sv_MMXX



MARS | MARCIAL es un proyecto de investigación de matilde amigo







Marsbee: proyecto de enjambre de insectos robóticos para explorar el planeta rojo financiado por la NASA.


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