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Púrpura: investigación performática de Amelia Ibáñez

Púrpura es el resultado de una investigación performática que reflexiona de forma intuitiva sobre la realidad cambiante e incierta que vivimos y su perturbadora similitud con ciertos períodos oscuros de nuestra historia.


Púrpura se presenta en el marco de la inauguración de

Paréntesis. Relatos desde la incertidumbre

MAR 19 De 19:30 a 21:00h SALA EMILIO ELLENA Y 927

CCESantiago - Av. Providencia 927. (Metro Salvador) Abierta hasta el 28 de mayo.

La exposición muestra un amplio espectro de reflexiones personales y colectivas que relatan las experiencias de la pandemia en distintos contextos geopolíticos. Estos proyectos abordan el complejo horizonte existencial post-COVID desde los territorios de la estética, la poesía y el discurso crítico.



Púrpura

de Amelia Ibáñez

texto - Silvia Veloso


En el espacio de incertidumbre y asfixia en el que se cruzan los efectos y traumas de la pandemia global y la sombra de un conflicto de inquietante semejanza con uno de los períodos más oscuros de la historia humana, surge Púrpura. Espontáneamente, atendiendo para titularse a la sugerente reverberación sonora de su fonética y al impacto visual y simbólico del color que identifica. Como un desafío a ese tiempo de normalidad herida y suspensa que desestructura y deconstruye lo cotidiano y que se establece como punto de partida desde el que se desencadena la obra. La perspectiva responde al desconcierto y la conmoción a los que nos arrastra una realidad que no da tregua, tensa al límite nuestra resistencia y nos desafía a enfrentar una dinámica continua de adaptación y cambio. Para salir adelante apenas disponemos de la resiliencia y el deseo de vivir. En esa reflexión que nos revela que la vida es más fuerte que nosotros mismos, que tiene sus atajos para abrirse paso por sobre y a pesar de nuestros momentos de temor y fragilidad, Púrpura se instala como una investigación performática en proceso que indaga en el tránsito incierto y vacilante que nos lleva siempre a caminar por el borde de la cornisa. Como sucede en la realidad que habitamos, en la obra, las performers dependen de su equilibrio e intuición para vencer el miedo y el vértigo, de colaborar y apoyarse para no caer al vacío.

Imaginemos el momento actual como un rompecabezas por armar, el caos de sus miles de piezas, sabemos que entre todas deben componer una imagen, pero nada encaja. La búsqueda de ese significante y del ensayo de composición obliga a ir más allá de la naturaleza bidimensional del rompecabezas y adentrarse en las múltiples capas que, superpuestas y en conjunto, conforman la imagen reconocible. Desde ese espacio-tiempo de desorientación y conflicto, Púrpura apela a la extrañeza y la intuición proponiendo un ejercicio de encaje de las distintas perspectivas en las que se presenta y descompone la realidad, fragmentada por la coyuntura de los acontecimientos e impuesta alegóricamente como espacio escénico.

Enfrentadas a la experiencia radical de la suspensión fortuita del entorno cotidiano y seguro, las performers necesitan asumir su fragilidad, escuchar a su intuición y enfrentar el miedo y la incertidumbre para encontrar un camino en la oscuridad que permita recomponer el complejo sistema simbólico y ritual que articula el relato que nos constituye como humanos. En esa tarea se verán obligadas a tomar riesgos, a colaborar, a explorar sus límites, a encajar la frustración de la prueba y el error y a encarar lo desconocido. En medio de esa soledad en la que todos los vínculos parecen rotos, las performers cuentan con algunos elementos que pueden ayudarlas. Pueden consultar y guiarse por las coordenadas que el firmamento exhibe como mensajes cifrados para orientarlas en los días de representación. También en el significado de las fuerzas y auspicios del cosmos que marcaron la fecha de su nacimiento. Si están atentas, escucharán las voces de los libros que en breve establecerán su casa en el espacio que las ha invitado a compartir su performance.

De ese diálogo saldrán con más preguntas que respuestas, las necesarias para continuar la búsqueda, fortalecer su convicción y recomponer los ritos que dan consistencia a la memoria en la que nos reconocemos y nos articula como relato. Con la energía para crear como acto de rebelión y resistencia contra la oscuridad y el desaliento. Sabrán que en el miedo está el motor de su valor y su coraje. Ese es el espacio de Púrpura.